sábado, mayo 15, 2004

Día del miedo

Que la miseria abandone mis huesos
Fúndanse, noche y tormentos
Vuélvanse ecos,
Desaparezcan

Este cuerpo injuriado
comienza secarse
con la sal de los momentos

Esta carne se desluce,
se desliga de la duda
Desde el signo de los días
todo vuelve a agotarse

Las letras de mi nombre
Mi sangre en tus manos
tu estirpe transparente
todo lo que desprecio.

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