Todavía presiento, quiebres semejantes
Rozando mis labios, la bruma inherente
Si vas cayendo y te alejas,
yo no quiero estar ahí
Entre líneas vas marcando
el fuego en la orilla
Tomando mi llanto
Acariciando la escena,
Tu olvido y lo obsceno
Desvenan corazones
Crujen mis venas, desvanes
Misericordia al ascender y pieles sencillas
intermitentes creciendo al abismo, el vacío
oscilando, reflujo entre lazos
Enséñame a olvidarme de todo y disfrutar
placeres pasajeros y canciones al oído
repasemos los colores que los cuerpos se desconocen
las mañanas son iguales…
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